Cospedal, la que todo lo puede, la que todo lo sabe, la jefa, la MILF

Iniciado por usuario, Diciembre 20, 2012, 11:03:16 AM

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La señora no tení­a hilo




Lo estrena su felicitación navideña:




Qué pena que no esté Yehuda entre nosotros

Vamos a Sabidurí­a 18 en catholic.net:

La columna de fuego

18 1 Para tus santos, en cambio, brillaba una intensa luz. Los egipcios, que oí­an sus voces, sin distinguir su figura,
los consideraban dichosos porque no tení­an que sufrir como ellos,
2 les daban gracias porque no se vengaban de los daños recibidos,
y les pedí­an perdón por su actitud hostil.

3 En lugar de esas tinieblas, diste a los tuyos una columna de fuego,
para que les sirviera de guí­a en un camino desconocido
y del sol inofensivo en su gloriosa emigración.

4 Pero merecí­an estar privados de la luz y prisioneros de las tinieblas
los que habí­an retenido cautivos a tus hijos,
por quienes debí­a transmitirse al mundo la luz incorruptible de la Ley.

La muerte de los primogénitos

5 Como ellos habí­an resuelto hacer perecer a los hijos pequeños de los santos
â€"y de los niños expuestos al peligro, uno solo se salvóâ€"
para castigarlos, tú les arrebataste un gran número de sus hijos
y los hiciste perecer a todos juntos en las aguas impetuosas.

6 Aquella noche fue dada a conocer de antemano a nuestros padres,
para que, sabiendo con seguridad en qué juramentos habí­an creí­do,
se sintieran reconfortados.

7 Tu pueblo esperaba, a la vez,
la salvación de los justos y la perdición de sus enemigos;
8 porque con el castigo que infligiste a nuestros adversarios,
tú nos cubriste de gloria, llamándonos a ti.

9 Por eso, los santos hijos de los justos
ofrecieron sacrificios en secreto,
y establecieron de común acuerdo esta ley divina:
que los santos compartirí­an igualmente
los mismos bienes y los mismos peligros;
y ya entonces entonaron los cantos de los Padres.

10 Les hací­a eco el clamor confuso de sus enemigos,
y se propagaban los gritos lastimeros de los que lloraban a sus hijos.

11 Un mismo castigo herí­a al esclavo y al dueño,
el hombre del pueblo sufrí­a lo mismo que el rey.

12 Todos por igual tení­an innumerables cadáveres,
abatidos por el mismo género de muerte.
Los sobrevivientes no daban abasto para sepultarlos,
porque en un instante habí­a sido destruido lo mejor de su estirpe.

13 Así­, aquellos que a causa de los sortilegios se habí­an vuelto totalmente incrédulos,
ante la pérdida de sus primogénitos, confesaron que ese pueblo era hijo de Dios.

14 Cuando un silencio apacible envolví­a todas las cosas,
y la noche habí­a llegado a la mitad de su rápida carrera,
15 tu Palabra omnipotente se lanzó desde el cielo,desde el trono real,
(hasta aquí­ la felicitación)
como un guerrero implacable, en medio del paí­s condenado al exterminio.
Empuñando como una espada afilada tu decreto irrevocable,
16 se detuvo y sembró la muerte por todas partes:
a la vez que tocaba el cielo, avanzaba sobre la tierra.


17 Entonces, bruscamente, las visiones
de horribles pesadillas los sobresaltaron,
y los invadieron terrores inesperados.

18 Tendidos medio muertos por todas partes, hací­an saber cuál era la causa de su muerte,
19 porque los sueños que los habí­an agitado
se lo habí­an advertido de antemano,
para que no perecieran sin saber por qué padecí­an esos males.

El castigo de los israelitas en el desierto

20 También los justos experimentaron la muerte,
y una multitud fue masacrada en el desierto.
Pero la ira divina no duró mucho tiempo,
21 porque muy pronto un hombre irreprochable salió en su defensa,
con las armas de su propio ministerio:
la oración y el incienso expiatorio.
Él afrontó la cólera divina y puso fin a la calamidad,
demostrando así­ que era tu servidor.

22 Él venció la animosidad divina, no con la fuerza del cuerpo
ni con el poder de las armas,
sino que, por medio de la palabra,
hizo entrar en razón al que infligí­a el castigo,
recordándole las alianzas y los juramentos hechos a los Padres.

23 Cuando los cadáveres yací­an amontonados unos sobre otros,
él se interpuso, contuvo la cólera divina
y le cerró el camino hacia los que aún viví­an.

24 Porque sobre sus vestiduras sacerdotales estaba el mundo entero,
sobre las cuatro hileras de piedras preciosas
estaban grabados los nombres gloriosos de los Padres,
y sobre la diadema de su cabeza estaba tu Majestad.

25 Ante esto, el Exterminador retrocedió lleno de temor,
ya que bastaba con una sola prueba de tu ira.



Visto en meneame y forocoches





San Daniel

Seguro que con esta os poneis mas burros:


...por mi culpa, por mi gran culpa...

usuario

Nadie va a comentar la jugada del pasaje de la biblia usado en la felicitación aunque sea después de la pajilla?  ;D

laura_m

Cita de: myeu en Diciembre 20, 2012, 11:17:51 AM
Nadie va a comentar la jugada del pasaje de la biblia usado en la felicitación aunque sea después de la pajilla?  ;D

Ahí­ va mi comentario sobre la jugada: madremí­ademimadre, realmente no sé lo que es tener un jefe que te acojone.

Quercus Almudeniensis

Cita de: myeu en Diciembre 20, 2012, 11:03:16 AM

14 Cuando un silencio apacible envolví­a todas las cosas,
y la noche habí­a llegado a la mitad de su rápida carrera,
15 tu Palabra omnipotente se lanzó desde el cielo,desde el trono real,
(hasta aquí­ la felicitación)
como un guerrero implacable, en medio del paí­s condenado al exterminio.
Empuñando como una espada afilada tu decreto irrevocable,
16 se detuvo y sembró la muerte por todas partes:
a la vez que tocaba el cielo, avanzaba sobre la tierra.




¿Aznar?¿Rajoy?¿el FMI? ¿decreto ley?
Pelazo nivel Boris Johnson

Rufo

Yo creo que el mensaje subliminal es que le mola el fornicio hard a cuatro patas.
"Ser tonto, egoísta y tener buena salud, son las tres condiciones requeridas para ser feliz; más si la primera nos falta, todo está perdido"


Casio

Digna heredera al tí­tulo de Gran HijAdeputa, su marido haciendo una fortuna feroz  a su sombra, consejero de legado de Capio, la empresa que se va ahacer con la sanidad madrileña, tambien liado en empresas adjudicatarias de castilla de la Mancha, empresas de telecomunicaciones dependientes de contratos con la administración, con esa carita es una buena pieza, la Cospe.



El maridito.

k98k


Casio


Lacenaire



Los areopagitas follan ¡punto!
Serí­an capaces de comerse cosas que harí­an vomitar a una cabra